Concurso de Microrelatos “Un Mundo Bestial”

Concurso de Microrelatos “Un Mundo Bestial”

5 febrero, 2018 Concursos Participacion Relatos Cortos 4
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Participo en el siguiente concurso de la página “Historias Pulp” con un relato de alrededor de 400 palabras de corte apocaliptico/postapocaliptico que implique algun tipo de bestia, real o inventada, según la información provista a continuación.

Adjunto mi participación a continuación.


Anhedonia en la Cumbre

Con el tiempo los humanos llegaron a tal nivel de avance que no hallaron nada más que hacer.

Su desarrollo había llegado casi a niveles divinos, de tal manera que cada individuo podía hacer cuanto desease casi sin esfuerzo. Esto derivó en una intensa apatía que se trataba de resolver con un estilo de vida hedónico en un esfuerzo desesperado por volver a sentir el deseo de vivir.

De nada sirvió la experiencia acumulada, ni el conocimiento, ni la historia. Los humanos continuaron errando sin encontrar mayor propósito que satisfacer sus necesidades naturales.

Conforme la depravación fue desarrollándose, una enfermedad extraña se desarrolló en la población e infectaba ineludiblemente de una anhedonia crónica, conocida entre los investigadores como “La última depresión”

A pesar de que esta enfermedad no afectaba a toda la población, tuvo una variante que causó estragos entre los investigadores, quienes al verse superados a pesar de toda la tecnología disponible, entraban en un estado conocido como “desesperación final”

La epidemia parecía imparable y como solución parcial se desarrolló una criatura hibrida entre lo natural y lo digital, para solucionar los síntomas de la “depresión y la desesperación”

Como medida temporal, estas criaturas comenzaron a frenar el avance de la epidemia, llevándola casi hasta la desaparición y la sociedad comenzó a remontar. Sin embargo, como toda obra humana, esta criatura comenzó a fallar.

Con un aspecto indefinido, su cuerpo apenas material se conforme de acuerdo a las necesidades de su anfitrión. Las emociones de este les alimentaban y les permitía desarrollarse y solo ante la máquina que fue capaz de crearlos era posible ver su aspecto, como el de un animal negro con tentáculos que se aferraba a la nuca de su portador.

La depresión y la desesperación resultó imposible de erradicar y las criaturas de sombras no podían lidiar con tanto, cambiando su comportamiento para potenciar la enfermedad y consumir con voracidad los sentimientos negativos de su humano portador.

Bastaron pocos días para que el daño se extendiera. Los humanos en etapas terminales de la enfermedad simplemente caían al suelo y no se movían pues sus cuerpos seguían siendo perfectos por las modificaciones genéticas acumuladas.

Las criaturas de las sombras sobrealimentadas fueron capaces de despegarse de sus anfitriones y comenzaron a devorar los cadáveres ignorando a los apáticos humanos que agonizaban de hambre sin mostrar emoción alguna.

Cada humano devorado permitía a las criaturas de las sombras desarrollarse hasta la madurez. Los últimos investigadores llamaron a estos “Exequias” que, al comprender su misión fallida, devoraban a los humanos aún vivos en un acto de auto sacrificio, combinándose en una estructura negra y ramificada en forma de árbol que crecía sobre la ciudad, cubriéndola y llevándola hasta el olvido.

 

4 comentarios

  1. Lilarka dice:

    Bestial sin duda alguna. Me gusta como escribes.

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