Blog sobre literatura y creatividad.

Mes: enero 2017

El infame oportunismo

Hijo mío, hoy ha surgido una oportunidad magnifica para enseñarte una lección de vida.

Mira, Este mundo es cruel y despiadado, donde hay una gran diferencia entre débiles, fuertes y nosotros. Puede que te parezca que exagero debido a tu corta edad, pero es cierto, y en su debido momento lo entenderás, solo es cuestión de tiempo.

Este mundo es de los fuertes, pues oprimen a los débiles, y de los débiles, porque sin ellos no sirven los fuertes, hay un equilibrio que nos seguirá pareciendo cruel a nuestros ojos.

Pero veras, que no todo es como se ve a primera vista, el mundo es , del tercer grupo, al que pertenecemos nosotros.

Los débiles, se la pasan huyendo, mientras que los fuertes, cazando.

Siempre habrá un perdedor, desde el punto de vista de cualquiera de las dos partes, pero cuando dos fuertes pelean, habrá 2 perdedores y 1 ganador.

Quiero que recuerdes por siempre mis palabras :

“En guerra de leones, los buitres son los ganadores”

Te será muy útil saber, que si otro pelea, un tercero, puede tomar provecho de la derrota de cualquiera. Y es que cuando se sale del juego de la vida, ya no se tiene derecho sobre lo que se deja atrás.

Bueno, por ahora es todo, tenemos que apresurarnos, ya que los leones han terminado de pelear y se nos acaba la comida.


N/A
Este relato es una fabula experimental que escribí hace tiempo y estoy rescatando del olvido XD

El gran filtro fue una gran fiesta

Relato para el reto blogger del grupo Deus Ex Machina, una historia que describa a la humanidad en algún lugar del gran filtro.


Cuando los enormes recursos del planeta no bastaron para alimentar las ambiciones de los humanos, pusieron todo su esfuerzo en acaparar los recursos de todo su sistema planetario, esto los convirtió en una civilización tipo II, pero a costa de su planeta de origen.

Si bien, aun podían conseguir recursos de allí, les resultaba especialmente imposible habitarlo por el daño que le hicieron, por lo que repartidos en colonias aisladas en cada planeta rocoso del sistema solar, se dedicaron a rehacer su vida tan cómoda como pudieron gracias a su posición como civilización tipo II.

La búsqueda de un nuevo planeta por habitar consumía recursos a niveles descabellados, obligando a la minería incluso en planetas gaseosos como Júpiter, llegando a extremos de extinguir por completo los anillos de Saturno, los cuales se estimaba en épocas anteriores, tardarían millones de años en desaparecer, sea convirtiéndose en pequeñas lunas o arrastrados por la gravedad de su planeta.
Las colonias a lo largo del sistema solar, sin embargo, se comportaban de una forma diferente de lo esperado.

Las noticias de que Fobos colisionaría contra marte no eran nuevas, se sabía de este evento desde hace mucho tiempo, casi desde su descubrimiento, pero la colonia no tomó ninguna medida preventiva.

Cuando las fuerzas de marea lograron quebrar a Fobos, todas las colonias advirtieron que debían buscar refugio hasta que la situación se estabilice, incluso les permitieron repartirse entre las demás colonias en otros planetas, pero no hubo respuesta.

Se escuchaban sus retransmisiones.

La gente bebía y comía alegre a pesar del riesgo.

Las fiestas y eventos sociales eran frecuentes y las emisiones de programación de entretenimiento nunca acabaron.

Incluso cuando la lluvia de fragmentos cayó en marte, alguna estación aun transmitía, hasta que acabo la energía almacenada y marte quedo totalmente en silencio.

La siguiente colonia en desaparecer fue la de Plutón.

Distantes y aislados vivieron en buen rendimiento gracias a la gran cantidad de recursos energéticos allí, pero no se volvieron a comunicar con las demás colonias.

Una sonda que pasaba por allí, reportaba congelamiento absoluto mientras recibía una última señal que se apagaba ante la falta de energía sobre un programa de chismes grabado hace quien sabe cuánto tiempo.

La colonia de Mercurio desapareció repentinamente también después de una llamarada solar, a pesar de tener escudos especialmente preparados para estos eventos. Su última transmisión sin embargo, fue la de un científico.

— Aquí la última transmisión de la colonia de Mercurio, civilización humana tipo II hacia el universo. Estamos solos. Estaremos solos. Hace frío, el Sol nos dará el calor que necesitamos.

La colonia de Venus volvió a la tierra.

Los habitantes no huyeron de allí, si no que viajaron a modo de turismo a aquel planeta gemelo que alguna vez fue azul.

Colonizaron la tierra una vez más.

La última colonia humana, civilización tipo II capaz de asimilar los recursos de todo su sistema planetario era un reducido grupo de personas, suficiente para repoblar el planeta entero pero entregado al hedonismo.

Los científicos, amargados, meditaban sobre el derecho de la humanidad de ser llamados tipo II viendo una alta tasa de analfabetismo en la población, que tan solo se dedicaba a los placeres de la vida y el entretenimiento trivial.
Los humanos se aburrieron.

La última colonia humana, habitante en la tierra, detuvo sus transmisiones sabiéndose sola en el universo y un científico dijo sus últimas palabras.

— Estamos solos, no representamos a los humanos pero la humanidad se ve representada por nuestros logros. Ya no existe el círculo de la vida, pero volvemos a él. Si hay alguien allí afuera y nos escucha de alguna forma, por favor, deje que el Sol acabe con nuestro recuerdo. Si no, el Sol acabara con nuestro recuerdo.

La última colonia humana se entregó al círculo roto de la vida durante una fiesta, los científicos se aburrieron, la gente no le interesaba sobrevivir. La tierra trató de asimilar a aquellos que le arrebataron todo pero ante su incapacidad, ahora yacen eternamente sobre el yermo desolado.

El Sol, ya sin combustible se expandió y elimino todo recuerdo y al universo no le importó.

Ciudad Laberinto

Relato Corto: Laberinto

Relato para el reto Blogger del grupo  Deus Ex Machina(actualmente desaparecido)

Este relato es uno de mis favoritos por su estilo y narrativa, casi no recuerdo su origen pero estaba basado en un sueño.

Actualización:

Este relato ha sido corregido y ahora forma parte de la antología de «Los Frutos del Tiempo. Primera Cosecha». Mientras lo corregía, me di cuenta de muchos errores cometidos por simple ignorancia, especialmente en temas relacionados con las comillas y los diálogos de múltiples párrafos. Después publicaré lo que he aprendido corrigiéndolo.


Laberinto

Ciudad Laberinto
Ciudad Laberinto

—¿Sabes? El camino descampado solo es visible cuando has dado un paso dentro de él. Mientras estés en el bosque todo es un laberinto de árboles infinito y desesperante. El fuego suele ser tu aliado, destruyéndolo o acabando con tu agonía. La primera puerta se abre frente a ti.

La voz parecía retumbar en mi cabeza pero la persona frente a mí, con una taza de café en una mano y un periódico enrollado en la otra, hablaba con soberbia señalando una calle muy transitada.

—No esperes que un dragón te visite cuando te pierdas en el bosque, no esperes que un volcán lo devore. Desde aquel momento en el que perdiste las esperanzas de salir, las puertas se te han cerrado.

Solo dejó de hablar para tomar un sorbo de café. La gente, a mi alrededor, se quedaba quieta cada vez que él callaba y recuperaba el movimiento al ritmo de sus palabras. Las calles parecían retorcerse sin cambiar de forma alguna, y yo, aún más confundido, levantaba mi taza de café casi vacía al momento en el que él lo hacía para no perderme de sus palabras.

—¿No decías que eras quien cambiaría el mundo? Sólo tienes treinta años y has abandonado toda esperanza, saltaste desde aquel edificio y a mitad del camino me has llamado. Dios, demonio, auxilio, socorro… ¿En qué estabas pensando? Abarcando tanto, cualquiera te iba a responder. Pero he llegado primero y ahora vamos a jugar.

»El mar embravecido agita sus aguas contra la tierra que aguanta por toda la eternidad sus ataques.

»La roca, infinitamente más dura que el agua, va cediendo poco a poco hasta volverse polvo. ¿Creías que tú, siendo un simple mortal, cambiarías algo?

»El cielo siempre cambia, la tierra también, la misma ciudad fluye constante al ritmo de mis palabras.

»¡Mira! Las miradas acusadoras de todos aquí están sobre ti. ¿Qué te hizo creer que serías tan especial como para poder escapar del tormento que fue asignado a todos los mortales?

»Se te ha privado del fuego. No hay un gran dragón que despeje el bosque. Las puertas siempre abiertas se te han cerrado y tú, inútil, estás sentado en una silla bebiendo café. Sin azúcar, sin agua; un trago amargo que pasas con dificultad por tu garganta esperando una respuesta clara.

Las furiosas y frustradas miradas de los transeúntes se fijaron en mí, tan pronto como el hombre comenzó a hablar. Acusadoras, agotadoras, dolorosas… No había nadie que me distrajera del cruel tormento que les asignaron sobre mi.

Las calles parecían retorcerse en un ciclo infinito para que la gente y sus vehículos volvieran a pasar, mirándome, achacándome por hacer trampa en este juego que llaman vida y cada vez llegaba más gente, más animales, más calles y más edificios.

El amargo sabor en mi boca coincidía con su acusación. Indigno de la vida, probé la amargura de un mero café sin agua y sin azúcar, como castigo leve para mi intento de escapar. La tierra tiembla ante la cada vez más concurrida calle frente a la cafetería. El hombre retomó su discurso al terminar de beber otro sorbo de su aparentemente inagotable taza.

— ¿Cruel castigo te resulta masticar granos de café? Peor fue aquello que te llevó a saltar, ¿verdad? No esperes que tu intento de escape pase desapercibido, mira, la gente se reúne para ver tu desmembrado cadáver. pudiste haber elegido un final más digno.

»Tus ropas desgarradas, tus órganos expuestos, las piernas abiertas exhibiendo tú miseria. ¿Era necesario saltar desde el edificio a tropel?

La gente se reunía precipitada y haragana. Observaba con desdén aquel cuerpo destrozado que fui alguna vez. Sus miradas parecían desdoblarse solo para vernos al mismo tiempo, al cadáver y a mí, al uno con lástima y al otro con desdén. Al muerto como alguien bueno y a mí, como a un infiel.

La tierra se movía y la gente fluía por las calles como si fueran la sangre de las arterias de la gran ciudad. El tiempo continuó pasando y poco a poco se olvidaron de mí, aquel que un día saltó desde lo alto de un edificio a tropel, que se desmembró al chocar con tanto obstáculo que encontró durante la caída y aplastó a la verdadera razón por la que me miraron con lástima; un pequeño pichón.

—¿Sigues mirándote con autocompasión? Has pedido auxilio y yo te lo di. ¿Quién te crees que soy? ¿Un demonio? ¿Un simple trickster perdido en el tiempo? Yo soy tú y aquí estoy, riéndome de tu decisión, burlándome de tu desgracia, siendo reflejo de lo que serías si no hubieses saltado.

»No, tienes razón, no soy tú, porque has llegado aquí por tu estupidez y yo, tan solo riéndome de tu insolencia, estoy desde siempre y hasta siempre.

»El fuego es tu aliado; quema el bosque. El camino descampado solo se ve al salir del laberinto de árboles. Deja de lamentarte y avanza, pisotea tu cadáver, sueña en grande y recuerda: el cielo siempre cambia y la tierra también. Hasta la roca más dura es molida por el agua tan suave.

La miseria de mi vida se había ido hasta que me convertí en una baldosa más de la acera. Fui una vida disfrutada que se truncó antes de terminar naturalmente y aquel pichón que maté mientras caía, recibió cristiana sepultura.

Paloma parda y sin plumas, tuvo las alas que me faltaron para evitar llegar al suelo. Acabé con su vida antes de que pudiera comenzar la suya y recibió un entierro digno mientras yo sigo estampado en el suelo como una baldosa más de la acera.

Las calles recursivas se retuercen como un laberinto; los faroles y peatones son simples arbustos de este bosque. El peligro son los árboles gigantes, enormes guardianes permanentes en el tiempo capaces de guiar a idiotas directo hasta el suelo. Ayer mismo cayó otro semejante a mí.

Pobre idiota, o tal vez… un genio.

Saltó desde lo alto, sin prisa, sin apuro.

Estiró las piernas con orgullo y sin temor de su decisión.

Llegó al suelo de espaldas sobre un auto que se hundió y, molido de todos sus órganos internos; falleció.

Así, digno, orgulloso y estúpido, logró escapar mejor que yo, pero a diferencia de mí, la gente con lastima lo miró.

Lo levantaron, lo trasladaron y lo enterraron, nunca penó.

Nunca se lamentó.

Nunca.

Desperté.

El calendario marca mi cumpleaños veinte. No lo soñé pero no morí. No viví. Cuando cumpla treinta saltaré otra vez hasta morir como aquel tipo, digno y orgulloso. O más bien, viejo y en un sofá frente a una chimenea. O más bien, lo que se venga según actué conforme a lo que ahora sé.

—No has escapado —dijo la profunda voz—. Nunca has escapado. No creas que lo que viste fue un sueño, ni olvides el dolor previo a tu muerte. El fuego es tu aliado, puedes quemar el bosque o morir incinerado. No dejes nada pendiente o volverás a comenzar. El laberinto de árboles conforma el bosque tú, simple viajero, no eres más que una pulga perdida entre los matorrales.

»Tienes manos, tienes pies, tú decides si enciendes una antorcha o saltas desde los árboles, mientras yo, aquí, desde siempre y hasta siempre, te sigo vigilando hasta que olvides en que te has equivocado y vuelvas a saltar.

Desperté.

El aroma del café inundaba mi olfato.

La gente a mí alrededor me observaba aterrada.

«¿Quién lo empujó hacia la calle?», se preguntan. Pero lo que no saben es que en realidad, lo deseaba.

El hombre en la cafetería sigue tomando su café, me mira con el periódico enrollado en su mano, mientras con la otra sostiene la taza de la que vuelve a beber.

 

La justicia es ciega

La Justicia es Ciega

— Venga, ahora vas a hacerme una estatua, tú sabes, la clásica de la chica vendada sosteniendo la balanza.

— ¿Algo más?

— Si, por supuesto, tenemos que dejar en claro nuestras normas. Ahora vas y haces la balanza de oro puro, no vaya a ser que se crean lo que representa la estatua. No olvides hacer la venda de tela fácil de remover.

Sigue Sonriendo

Sigue sonriendo, es tu hijo, tu orgullo, la razón de tu éxito y tu gloria.

Mira, esa foto, ¿puedes ver que amplia es tu sonrisa? Era sincera, llena de felicidad. Lograste lo que siempre deseaste y lo que las chicas de tu edad siempre ambicionaron, envidiaron, desearon.

Mira, ¿ves a tu hijo? Engendro de tus fantasías y derrame de tinta en el papel. No te esforzaste más allá de un derrame de fluidos prohibidos mientras te imaginabas tu idilio con tu actor favorito.

Violencia, desprecio, sexo y promiscuidad.

Agresividad, golpes, humillaciones y dolor.

¿Realmente creías que eso era amor?

Ahora sonríe, tienes que asistir a la entrega de tus libros. Seca esas lágrimas, son difíciles de hacer pasar por felicidad. Maquilla esas manchas, no debes dejarlas ver.

Miles y miles de personas reunidas, ya no te sorprende, ¿verdad?

La primera vez fue totalmente emocionante, lo recuerdo bien y te advertí que no era lo correcto, pero tu felicidad pudo más que yo.

Fama, dinero y gloria. La admiración total de gente desconocida y para la cual no existirías si no hubieses escrito ese libro.

¿Qué haces? Se te está escapando una lágrima, sécala antes de que se corra el maquillaje, pronto llegaran tus fans.

Ah, ¿no solo es emocional el asunto? ¿Te duele? No me importa, tu solo sonríe, los bolsillos de tu esposo claman desde tu casa. Los bolsillos de tus editores claman desde la silla de atrás. Igual, toma algo de naproxeno, toma algo de sedante, ¿se te acabo el alcohol? Mejor, tienes que fingir bien.

Las niñas están llegando. Si, niñas, tuviste el descaro de elegir niñas para convertirte en el foco de su admiración. Tu misma eras niña cuando todo comenzó.

Seis años para arrepentirte de tus pecados, pero es que en realidad no habías pecado, ni el amazonas era más virgen que tú, aun así, derramabas fluidos prohibidos mientras escribías violencia. Felicitaciones, llenaste la copa.

Has engordado, has envejecido, ya no eres la chica genio del momento. Sigues luchando para mantenerte vigente así que recurres a lo mismo que te lanzo a la fama.

Te has unido a algunos movimientos tan corruptos como tú. Finges victimismo para atraer las miradas. Denuncias el mal hasta de las piedras del rio que han estado allí desde mucho antes que siquiera apareciera tu código genético.

Felicidades, ahora sonríe, firma con mano temblorosa.

“Con cariño de mi para ti”

“Para mi admiradora favorita”

“Eres especial, si yo pude, puedes tu”

Te duele la muñeca y apenas has comenzado.

Una chica sospecha que algo está mal contigo, rápido, ¡sonríe!

La miras a los ojos tratando de empatizar falsamente con ella pero alcanzas a ver moretones en su cuello, en su cara, en sus brazos y cortes en su muñeca, todo mal maquillado.

Sabes que es todo eso, lo maquillaste esta mañana, ¿lo recuerdas?

Sonríe, sonríe, ¡Sonríe!

¿Qué haces? Estas empatizando de forma incorrecta, ¿por qué te quiebras ante sus palabras?

¿Ves esa madre? Claro que sí, llama la atención sus ojos morados. Salúdala, sonríe, esto es por tu hijo, tu orgullo.

—Eres mi modelo a seguir, hice como dijiste en tu novela y luche por el amor de mi ahora esposo — dice emocionada — A pesar de que estaba en una pandilla, yo lo amaba. A pesar de que tenía otras amantes, yo lo amaba y lo amé y lo atrapé. Ahora está en su sillón esperando a que regrese. Salí sin su permiso pero valía la pena conocer a la persona que más admiro.

Las miras son una sonrisa retorcida. Entiendes bien lo que dice esta chica. No ha de ser de más de dieciséis años pero ya es madre, está casada y su esposo es o fue un pandillero. Hiciste lo mismo que ella porque era tu fantasía y ahora la fantasía de todas tus fans.

Alza la mirada, ¡no me hiciste caso cuando te lo advertí y ahora mira!

La mayoría tienen marcas mal maquilladas, lo hacen por admiración a ti, lo llaman las marcas de la victoria y muchas no llegan ni a trece.

Abre los ojos, ábrelos bien, será tu condena para toda tu vida.

Una de tus fans trae dos libros, quiere que firmes uno para ella y otro para el libro de su amiga, quien murió a manos de su esposo antes de poder venir a verte, tiene un mechón de su cabello pegado a la portada.

¿Qué haces? ¡Vuelve! Deja de correr y llorar y pega tu estúpida sonrisa a los ojos de tus seguidoras, es tu condena y castigo por ignorar a tu sentido común.

Carta del historiador Colier a Lietse

El profesor Stratovik fue el único que hizo una descripción exhaustiva de los cristales de Dorian, pero aparte de eso, la documentación disponible únicamente se refería a la forma de obtener y aprovechar su energía que podía ser térmica, lumínica o de una extraña naturaleza dañina que impide que la toquen cuando se la expone a ciertas circunstancias que han sido prohibidas reproducir por considerarse herejía.

Conocido por su profundo conocimiento de la naturaleza, aportó nueva tecnología a la sociedad contemporánea, la cual fue inmediatamente aceptada por todos los habitantes del lugar, a pesar de que el simplemente apareció cierto día tirado en la playa, casi sin recuerdos de su pasado ni su origen.
Constantemente está en su habitación investigando textos antiguos que casi nadie es capaz de leer, que hablan de sabiduría olvidada que nadie puede aprovechar.

Antes de su llegada, los cristales de Dorian solo eran usados como fuente de calor o ignitor para la cocina, pero desde entonces se ha desarrollado una gran tecnología alrededor de ellos, sirviendo ahora para propulsar los grandes cruceros que navegan por el flujo de Coulumb. Sin embargo, estos cristales no son fáciles de conseguir.

EL profesor nunca estuvo de acuerdo en centrar toda la civilización alrededor de estos cristales pues los llamaba, “recurso no renovable” y su minería es de alto riesgo, pero, contrario a sus deseos, los demás investigadores incluso descubrieron como solidificar el agua con estos cristales. Con el tiempo, el agua solida fue llamada hielo y su uso se popularizo en los continentes más cálidos hacia el sur.

Gracias a sus investigaciones, el comercio fue posible al poder navegar por la Gran Corriente de Coulomb con seguridad y la sociedad se logró interconectar hasta niveles nunca antes visto. En ese momento habían pasado 300 generaciones desde que llegó.

Nadie se explica cómo es capaz de vivir tanto tiempo. Mientras que las demás personas mueren, él se mantiene joven, como si el tiempo no pasara para él.
Esto ha causado envidias y conspiraciones que simplemente lo obligaron a recluirse en un lugar desconocido al que solo ciertos habitantes de la gran republica de Dorian saben cómo llegar.

Se han oído rumores de que una chica fue encontrada en la playa, en el mismo lugar que el profesor fue encontrado hace 600 generaciones, pero esta vez hay muchos interesados que observaron desde lejos junto a nosotros.
El profesor Stratovik fue en persona al lugar y, después de observar con asombro los rasgos de esta chica, la adopto y llevo a vivir junto a él, entrenándola en todos sus conocimientos durante largo tiempo.

La gran guerra intercontinental se desató al reducirse la minería de los cristales de Dorian y la confederación de repúblicas marinas de Junan logró dominio por sobre todo el mundo conocido. La represión y los impuestos se incrementaron a niveles ridículos, amenazándose con la destrucción completa a las sociedades que siquiera tarden un poco en entregar su tributo. Hasta el momento han pasado 675 años desde la llegada del profesor.

Durante estas épocas se descubrieron nuevos minerales en los yacimientos de los cristales de Dorian, los cuales a pesar de ser conocidos desde antes, solo obtuvieron valor cuando el profesor los estudio y determino sus propiedades.
El mineral destellante y blando llamado oro fue localizado en las inmediaciones de los ríos de las cuevas de Dorian, pero para acceder a esos ríos tienen que atravesar las praderas de espinas sangrientas bajo el riesgo de muerte debido a la extraña sed de sangre que tienen estas plantas.

El profesor estimaba que estas plantas vieron alterado su biología ante la influencia de los cristales de Dorian, pero le prestó poca atención para poder concentrarse en su eterna investigación de una fuente de energía alternativa que pueda evitar el monopolio de cristales que ejerce la confederación de Junan sobre el resto del mundo.

La chica encontrada en la playa, al igual que el profesor, también podía vivir por sobre generaciones tras generaciones y resultó ser una fuente inesperada de ayuda para este pues, su hambre de conocimiento y gran inteligencia solo podía ser comparada con el mismo.

A menudo se la encontraba en otro laboratorio que construyó por si misma investigando y armando aparatos exóticos que generalmente tenían la particularidad de explotar sin previo aviso, obligándola a reparar su laboratorio con bastante frecuencia. Sin embargo, su inventiva y capacidad de exploración la convirtieron en la mejor discípula del profesor, quien confiaba en ella tanto que la enviaba en misiones de campo, las que cumplía con eficiencia gracias a sus inventos.

En un trabajo colaborativo, fueron capaces de crear nuevas formas de energía basados en la evaporación del agua, siendo un recurso renovable confiable y de fácil acceso. Pero los espías de junan descubrieron estas investigaciones y llevaron su informe al gobierno central, que planeo una emboscada hacia el profesor para secuestrarlo y evitar el fin de su monopolio. Hasta entonces han pasado 1000 generaciones.

Adjunto a esta carta el espejo de Junan y las lágrimas de Dorian con el fin de que te ayuden en tu investigación además de este resumen de los documentos históricos de Dorian que logré leer de las ruinas del templo del viento.
Sé que terminaste las botas de Coulumb y que estas te ayudaran a cruzar la corriente pero sin una guía y a pesar de que la corriente fluye en línea recta, seguro te perderás. Usa el espejo para guiarte con las estrellas y las lágrimas para seguir a flote en caso de que caigas al agua.

Cuídate de los merodeadores del mar y busca la ayuda de los comerciantes de Coulumb.

Esperando que consigas tu meta, me despido hasta lograr alcanzarte.
Saludos de mi parte.

Atentamente, Colier, historiador oficial de Dorian.
N/A:

Esto es inaudito, he vuelto con los relatos dedicados D:
Reto de thenightoflongfangs con las palabras sangre, oro, muerte, espejo,

Lo inútil del conocimiento sin responsabilidad

Relato para el tercer desafío del grupo Deus Ex Machina(actualmente extinto) usando o integrando paradojas en el mismo


Lo Inutil del Conocimiento sin Responsabilidad

Desde el descubrimiento de la teoría del universo holográfico, muchos investigadores han estado trabajando contra reloj para determinar la forma de aprovechar este descubrimiento, sin embargo, el caos que ha causado en la civilización el saber que son una simulación se está yendo de las manos a las autoridades.

Mientras la incertidumbre de si se volverá a tener el control de la civilización como se la conocía hasta el momento se acentuaba, uno de los investigadores comenzó a desarrollar un adaptador universal aprovechando la tecnología del Gran Colisionador de Hadrones, activo y funcional hasta el momento, para poder crear una consola que sirva de interfaz entre el sistema más superficial del universo y la supercomputadora más poderosa concebida por la humanidad.

El desarrollo de esta tecnología llevó más tiempo de lo esperado, pero un destartalado aparato saldría fruto de sus esfuerzos.

Este aparato, avanzado como nada en la tierra, no tenía más poder que el necesario para analizar ciertos datos devueltos por la plataforma universal, por lo que solo se podía acceder al subsistema de simulación universal, una pequeña capa aparentemente sin función en curso capaz de usar los valores vigentes en el universo para determinar sucesos futuros, algo con lo que se ha jugado en la literatura desde hace mucho bajo el concepto de “¿Qué tal si…?

La capacidad necesaria de procesamiento y el poder disponible en el momento limitaría a introducir solo tres variables antes de que el aparato salga de sus estados nominales a uno completamente desconocido, por lo que, el investigador, ante la presión de la responsabilidad de probar su nuevo descubrimiento, se apresuró a pensar infructuosamente algo que preguntar.

El caos en las ciudades parecía apaciguarse y la estabilidad política parecía no haberse tambaleado mucho, lo supo al consultar las noticias en su dispositivo y pensó que sería adecuado y responsable saber el futuro de la humanidad en estas cuestiones.

Como pregunta formulada y aprovechando que las elecciones presidenciales estaban cerca, le pregunto a la maquina: “Siendo que la gente iletrada es presa de los políticos que las engañan para que voten por ellos, ¿Qué pasaría si la gente fuera ilustrada antes de las votaciones?”

Como segunda variable, introdujo la misma pregunta pero invertida y de tercera, sin más ideas para preguntar y recordando la paradoja del valor, pregunto cuál sería el valor del agua respecto al diamante en ambos casos.

El gran colisionador comenzó su marcha y casi instantáneamente se apagó ante la falta de energía.

La máquina, saturada de datos mostraba los resultados mientras sus piezas saltaban en humo y chispas, dejando sin aliento al investigador que se desesperaba ante la posibilidad de la destrucción de su invento.

La inteligencia artificial concebida para analizar estos resultados hablaba entrecortada.

— La gente, ilustrada y conocedora de asuntos políticos elegía a un presidente corrupto que beneficie sus intereses, perjudicando a la población en general, por el contrario, la gente sin ilustrar elegía al presidente corrupto por influencia de sus campañas, perjudicando a la población en general.

Las chispas y el humo llenaban el laboratorio mientras el investigador trataba de desconectar los sistemas con la esperanza de retomar el experimento cuando haya mejorado la tecnología pero, antes de fundirse por completo la maquina dijo:

— Tanto en uno como en otro escenario, el agua continua siendo gratis en la mayoría de los países mientras en el escenario de los votantes ilustrados, el diamante subió de precio aun más.

Onironauta

Relato para el segundo reto del grupo Deus ex Machina(actualmente extinto) basado en onironautas, sueños lucidos o relacionado.


Despertó sumido en profunda agitación después de un turbio sueño que no fue capaz de recordar. Lo hizo muy temprano por la mañana como venía haciéndolo desde su juventud y harto de no poder conciliar sueño tranquilo y reparador, consultó tanto profesional como pseudo-profesional se encontró en su camino.

Aparte de hierbas y piedras raras, consejos y manuales, su problema se fue complicando ante lo efectivo de las soluciones en otro aspecto; lo hacían dormir con mayor profundidad.

Revisando libros polvorientos en la sala de su casa, cierta noche tranquila y sabiéndose profundamente dormido en breve debido a uno de los brebajes recomendados, encontró uno sobre psicología, no tan antigua como sonaba, no tan obsoleta como la creía.

Hojeando página a página, saltando temas desde erecciones en la infancia hasta parafilias perturbadoras, encontró un capitulo pequeño, casi insignificante cerca de otro no más grande sobre hipnosis, tratando al sueño como un medio del cerebro para proyectar y limpiar los desperdicios acumulados durante el día.

Leyó que el sueño profundo era aquel en el que se manifestaban los sueños y que algunas personas, sea por entrenamiento o por don de nacimiento, eran capaces de controlar su sueño en cierta medida y recordar exactamente lo que habían soñado.

El aburrido capitulo se empeñaba en describir lo desconocido con tantos términos técnicos podía, describía con obstinación análisis físicos a cerebros de personas normales y onironautas para finalmente rendirse ante la falta de evidencias científicas y claras que dé una explicación a tal estado.

El autor cerró el capítulo resignado con una sugerencia personal, probablemente por experiencia propia o consejo de alguien que haya vivido la experiencia; cuenta ovejas mientras te dices que estas soñando.

— Una oveja, estoy soñando.

— Dos ovejas, estoy soñando.

— Tres ovejas, estoy soñando.

— …

— Cuarenta y ocho, estoy soñando.

Aburrido de seguir el resignado consejo del autor, cerró el libro y se dio cuenta de que el efecto de la medicina debió hacerlo dormir hace mucho.

La ligereza de sus brazos sosteniendo el libro le pareció extraña, ningún sedante ha hecho tal efecto en su cuerpo antes y, asustado, lanzo el libro lejos, pero este nunca se alejó.

— Cuarenta y nueve, estoy soñando” — Exclamo al recordar lo último que leyó. — ¡Estoy soñando!

La sala seguía tal y como estaba siempre.

El mueble donde se había acostado para leer, la televisión en la mesita junto a la pared, el teléfono en la otra mesita y las puertas y las ventanas y el techo… Todo perfectamente normal.

— Cincuenta, ¿Estoy soñando?

La duda ante algo seguro lo hacinaba abrazado a sus piernas en el mueble, incapaz de bajar para confirmar la verdad. Siendo esto un sueño, seguro encontraría en cualquier lugar y momento, aquello que lo despierta a la fuerza por las mañanas, aterrado y agotado, pero no sabe que es.

Y el tiempo pasó, más bien, no lo hizo.

El reloj de pared nunca avanzo de las doce, quien sabe si de mañana o de noche pues, las ventanas están cerradas con cortinas.

El aburrimiento y la curiosidad pronto lo obligaron a levantarse de su lugar seguro, buscando a tientas sus sandalias para poder comenzar a explorar.

— ¿A tientas? — Se preguntó, mientras abría los ojos todo lo que pudo para entender la situación.

La sala estaba exactamente como la recordaba, igual que la última vez, con las luces apagadas excepto una pequeña lámpara de lectura cerca del mueble donde recostó su cabeza, pero la podía ver a la perfección, con todo detalle a pesar de que las ventanas estaban cerradas, las luces apagadas y no tenía puestos sus lentes para su pronunciada miopía.

El foco de la lámpara de lectura seguía encendido, pero no proyectaba ningún haz de luz. Todo parecía haberse congelado en el tiempo y, para su alivio, también sus sandalias estaban en el suelo, librándolo de confirmar alguna sorpresa de su perro en el suelo, sea en el sueño o realidad.

Sea de día o de noche, la situación era difícil  de confirmar; las cortinas parecían de acero y era imposible apartarlas de la ventana.

Intento ver detrás de ellas pero era negro, no oscuro, si no, como la carencia de existencia, como si su mente no pudiera rellenar ese espacio pues no conoce lo que hay allí.

Continúo explorando la sala con cuidado, con una extraña mezcla de miedo a descubrir algo horrible y fascinación al no necesitar más de sus gafas.

El suelo limpio, los muebles ordenados, las paredes blancas y las puertas cerradas.

El pasillo a las habitaciones le resultaba poco tentador para explorar, él quería salir, descubrir lo que había afuera así que se dirigió a la puerta, acciono la cerradura y forcejeó para poder salir.

Ya no le importaba si estaba en un sueño o no, estaba decidido a salir, por lo que, asumiendo estar soñando y que él tenga el control, forzó su imaginación para dibujar lo que faltara detrás de la puerta.

Insistió tanto que la cerradura cedió, y al abrir la puerta, sintió un súbito deseo de morir.

El sol de la mañana lo despertó lentamente de su sueño, y se descubrió acostado en el mueble sintiendo una gran opresión en su pecho.

El libro, pesado tomo que leía antes de dormir ahora era como una enorme roca que lo aplastaba impidiéndole moverse y, queriendo gritar al sentir salirse su corazón por la violencia con la que palpitaba, vio acercarse una sombra de reojo, algo amenazador que casi sintió como una burla por parte del autor quien, tal vez olvido mencionar que algunas personas podrían experimentar parálisis del sueño.

La fauna de la tierra

Como cada mañana en una solitaria playa del país, el sol aparece lentamente por el horizonte, reemplazando la oscuridad de la noche por hermosos colores que se reflejan en la arena y las rocas, dándole vida al monótono paisaje nocturno por unas horas hasta que llega el día por completo.

Como cada mañana, en esa misma solitaria playa, la gente llega en masa a capturar con sus cámaras tan hermoso paisaje, despojándola de su silencio y gran parte de su color. Los flashes de las cámaras arruinan las fotos de los demás, la basura y los escombros solo provocan la ira de la gente y las peleas por tomar aquella única y hermosa foto son bastante frecuentes.

Como cada mañana y desde que la gente viene en masa para amargarse y amargar la foto de los demás, el sol observa perezoso y entretenido aquella anteriormente solitaria playa, mientras piensa en lo maravilloso del dinamismo en la tierra y su fauna de animales salvajes, en lo que antes fue un aburrido cielo, mar y arena.

La Gloriosa y Recursiva Época Estupida

Acorde al reto Blogger Del grupo Deus Ex Machina(actualmente cerrado), he escrito un relato corto conteniendo las palabras “veneno” y “literatura” que dejo a continuación.


Cuando la gran base de conocimientos se fundó, hubo que realizar una profunda segregación a los contenidos humanos pues, por su volumen, complicaban los procesos realizados por el primitivo hardware, por lo tanto, se eliminó gran parte del entretenimiento de la humanidad de entre los contenidos digitales, pero los medios físicos aún se preservaban como reliquias de una época gloriosa.

Los historiadores consultaban frecuentemente de esta base, mucho más después de la gran catástrofe electromagnética causada por una llamarada solar que fundió la mayoría de los medios de almacenamiento del mundo junto con todo aparato electrónico fuera de las zonas seguras, convirtiéndose en la única base de conocimiento digital de libre acceso al público.

El entretenimiento, al igual que otras áreas del conocimiento humano, tuvo que resurgir de la nada, a partir de simples observaciones empíricas o mediante investigación histórica, sin embargo, el pasado de la humanidad estaba vetado.

Como consecuencia normal de la pérdida de conocimiento, los humanos acordaron que olvidar el pasado era la única forma para comenzar todo desde el principio y restringieron su acceso a las personas corrientes.

Aquella gloriosa época se convirtió en la vergüenza más grande para la humanidad, pero los historiadores observaron que pronto regresaría.

Indiferente de lo ignorante de la población o muy ilustrada, al poco tiempo de recuperar el confort vital, obras mediocres comenzaron a inundar la literatura.

Investigaciones sobre el tema obligaron a desenterrar de la base de conocimientos archivos muy antiguos y confirmaron sus sospechas.

Si bien no se recuperó la información necesaria para reproducir la fusión fría, las novelas románticas volvieron a aparecer en la historia de la humanidad, junto a otros géneros contaminados por el veneno que se pretendió aislar en el pasado sin necesidad siquiera de investigación previa.

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