Mientras Estefania aun reclamaba por atención, Scott solo pudo confirmar que se encontraban bien. Los tres deambulaban por los pasillos, encontrando aun mas cadáveres. Veinte en total, cifra idéntica de los miembros originales de su propia misión. Cada rincón de la base era idéntico a las instalaciones que ellos mismos habían establecido por lo que era difícil perderse y aun asi, en el estado que se encontraba todo, era confuso y desconocido.
Tras examinar detenidamente cada rincón de la base, se dieron cuenta de que completaba un circulo completo dentro del cráter, a diferencia de la media luna que lograron construir. Al parecer contaban con muchos mas recursos y tuvieron mejores circunstancias, pero fue imposible encontrar algún tipo de alimento o agua.
Al igual que en su propia misión, habían secciones destinadas a la investigación. Estaban abandonadas, recién instaladas, pero nunca utilizadas y Scott pensó que esto podría ser señal de que tan solo se quedaron esperando a que lleguen los recursos y la nueva tripulación enviada desde la tierra, cosa que al parecer, no sucedió.
—Aquí no hay nada.—William exponía sus ideas— Parecen tener mas tecnología que nosotros pero, no parece haberles servido de mucho. No todos parecen haber muerto de hambre. Tal vez deberíamos examinar mas detenidamente
—No parece haber ningún tipo de peligro. Deberíamos separarnos. Si no conseguimos recursos, al menos sepamos de que nos tenemos que defender. Tal vez necesitemos armas. Esto es ridículo. Se suponía que eramos la única forma de vida en este planeta.
—Consigan todo lo que puedan. Investigare el centro de mando, pero no se alejen demasiado, tengo un mal presentimiento…
Habiendo repartido las tareas, Scott se dirigio hasta el centro de mandos. En el camino encontró otro cadáver tan reseco que parecía que ni siquiera tenia nutrientes suficientes para que las bacterias pudieran descomponerlo. El ambiente controlado lo hubiese permitido y sin embargo, ahí estaba, sentado frente a la puerta de entrada en una posición que recordaba a aquellos monjes japoneses que se mataban de hambre para alcanzar la iluminación.
Se agacho para observarlo detenidamente. La posición en la que estaba, parecía indicar que custodiaba el lugar y su ropa revelaba rápidamente su posición en la jerarquía.
—¿Smith? —Scott lo miro sorprendido —¿No decias que odiabas esforzarte?
Tras observar brevemente en silencio el cadáver, entro a la sala de control. Estaba desordenada. Parecia que alguien tiro todas las cosas en un ataque de ira, pero se contuvo de no destruir los controles. Scott aprovecho esto para buscar respuestas, pero entonces escucho una voz
«Bienvenido de vuelta, comandante Smith. El resultado de la ultima tarea de exploración es nulo. No es posible establecer contacto con la tierra. Se realizará otro escaneo al final del día»
Scott se sorprendio. Conocia esta tecnología; era una inteligencia artificial de grado tres. Una de las mas avanzadas disponibles, apenas al limite del riesgo que implica las de grado dos y uno, al ser totalmente autónomas. Se quejó amargamente pues la que le asignaron era una de tipo cinco, que apenas sirve de procesamiento para cálculos complejos, dejando las decisiones a una mente humana.
—Dime tu nombre —exclamo Scott, tratando de establecer comunicación con la inteligencia artificial
—Voz no reconocida. Comprobando en la base de datos… Miembro no reconocido de la tripulación… Comprobando la base de datos… Comandante Scott. Miembro jubilado del ejército. Componentes biónicos confirmados. Por favor, conecte el componente biónico para otorgar autorización de administración de sistema.
Scott conocía, pero odiaba el procedimiento pues, implicaba hacer un corte en la superficie de la piel organica para acceder al puerto de autorización. Decidido a terminar pronto con la situación, hizo el corte y conecto su mano al sistema.
—Autorizacion completa. Comandante Scott, miembro de la octava misión de colonización de marte. Bienvenido. Debido a la falta de contacto con la matriz, se le otorga acceso a información confidencial.
—¿Octava misión? ¿A que te refieres? —Scott pregunto enfadado, pero no obtuvo respuesta. La inteligencia artificial de tipo tres tiene capacidad de decisión, pero depende de comandos para interactuar con ella, asi que es incapaz de reconocer el lenguaje natural.
—Solicito información sobre la octava misión de colonización de marte—ordenó enérgicamente
—Según la planificación establecida, la misión debe haber fallado en su aterrizaje, como estaba planificado. Los componentes orgánicos deberían haber sido asimilados correctamente.
Revelación de la inteligencia artificial de grado 3. Hay cinco grados, y el que tiene la misión de Scott es de grado 5, es decir, extremadamente básica. Solo algoritmos para asistir a decisiones manuales.
Explicación de las muertes de los cadáveres encotnrados