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Antología de relatos: Móntame una escena

Taller de Escritura Móntame una Escena

Si, no soy muy puntual subiendo mis participaciones…

En esta oportunidad quiero compartir una ya del lejano año 2015, del taller de escritura de Literáutas llamado «Móntame una escena»

La razón por la que lo comparto ahora en el año 2022 es porque quiero encontrar cada una de las cosas que he hecho en mi paso por internet y dejar constancia de ello. Probablemente me tarde un poco puesto que aunque prácticamente es un honor o victoria o logro salir en una antología, nunca fui muy organizado.

Mi participación en este caso puede ser encontrada en la misma pagina de Literáutas, en el post Libro del Taller de Escritura “Móntame una Escena” – Recopilación 2, compilación que se puede descargar en PDF y encontrar también en Amazon, donde las ganancias se derivarían íntegramente a una ONG llamada Ayuda en Acción.

Como es de esperarse tras tantos años desde la publicación de esa antología, la propietaria ya se ha quemado por diversas explicaciones que describe en la ultima entrada y el taller se encuentra suspendido indefinidamente. A mi me gustaba mucho. Por autorización de la misma creadora del taller, ahora existe otra página llamada «Café Literautas» que intenta seguir con el proyecto, guiada por K. Marce, quien participaba en los talleres también.

El relato con el que participé tenia que cumplir con una sola regla: terminar con la frase «Los tambores comenzaron a sonar».

Los detalles, junto a mi participación y la de los demás, se encuentran en el siguiente enlace.

Camping

¿Sabes? hoy ha sido un día emocionante, te aseguro que nunca
he estado bajo tantas emociones en tan pocas horas. Esto es como
un juego, todos se ocultan, yo me oculto.

Seguramente ya han descalificado a algunos y no tengo ganas de
ser uno de ellos. Los gritos de la gente retumban en mi cabeza, no
se oyen muy felices, yo no lo estoy.

Odio sentirme acorralado.

Hay participantes atrasados, tardaron mucho en llegar. Maldita
policía, ¿por qué tardaron tanto en llegar? Esto no es un juego
divertido, pero sin duda es emocionante. Es decir, llevo horas
corriendo y ocultándome.

El tipo allá afuera está disparando contra todo lo que se mueva.
Puedo oír a la gente fuera del alcance de las balas. Gritan y reclaman
que alguien haga algo, sin siquiera atreverse a asomar la cara.

¿Que reclaman?

¿Están asustados?

¡Yo debería estar asustado!

Pero en realidad, siento un poco de envidia.

No de los que están a salvo, si no del tipo que dispara. Es decir,
cualquiera ha pensado en matar a alguien, pero yo tengo que pensar
en no matar a alguien.

¡Hop! Hora de cambiar de lugar.

Corriendo sigilosamente, puedo oír las balas casi rozar contra
mi cabeza. Los rebotes de cada disparo contra los objetos del lugar
causan multitudes de escombros hiriendo a más personas.

Una pared con una ventana grande me sirve de refugio y de un
perfecto lugar para seguir observando al compañero aventurero
que se ha puesto a jugar tiro al blanco o al negro o al mulato o
mestizo o a mí.

¡Maldito! ¡Odio ser la víctima!

Alguna vez he pensado en como quisiera que sea mi funeral.

Creo que me gustaría que sea un momento feliz, porque yo fui feliz.
Me gustaría que cuando mi féretro baje, una orquesta con tambores
toque una música alegre para calmar los dolidos corazones de
quienes estén allí.

Lo sé, no soy un ciego emocional, la gente sufre cuando sus
conocidos, familiares y allegados mueren y mi muerte no será
diferente. Solo los quiero calmarlos un poco.

Frente a mi hay una pequeña bodega, espero que haya algo útil
para escapar.

Ente un montón de cosas de limpieza, encuentro un machete
recién afilado. Creo que es del conserje y creo que no me reclamará
si lo uso, después de todo, fue el primero en perder el juego.

Otra vez la balacera amenaza mi refugio y comienzo a
moverme lo más discreto que puedo. Ya no sé si estoy escapando
o solo postergando mi muerte, este tipo parece estar armado con
municiones infinitas, ¡¡Es un maldito hacker, eso es trampa!!

Para colmo campea el muy desgraciado, odio que en este juego
solo se tenga una vida. Si no fuera así, ya me lo hubiese cargado.

La balacera me ha forzado a huir al segundo piso, vuelvo a buscar
una ventana para observar el panorama lo más seguro posible.
Allá se encuentra tirada mi amiga, la pobre se ve herida pero
se hace la muerta. ¡Bien jugado!, espero que este loco no se dé
cuenta…

El resto de personas que yacen cerca de ella no han tenido la
misma suerte, de hecho, uno de ellos cubre a mi amiga, ha muerto
defendiéndola, ¡Tengo que hacer algo para que al menos ella se
salve!

Puedo oír en mi cabeza a la gente llorando por todos estos que
han caído. Odio verlos sufrir, nadie merece morir.

No soy ni quiero ser un psicópata, pero este tipo pide que lo
maten. El machete en mis manos solo consigue emocionarme más.

¿Qué se sentirá cercenar la cabeza de alguien?

¿Existirá alguna forma de hacerlo sin sufrir consecuencias?

La oportunidad de responder mis preguntas esta agachada bajo
mi ventana. El tipo se ve exhausto, el uso de armas es agotador.

Parece un blanco perfecto, un héroe sería genial en este
momento, pero esos no existen, nadie es tan estúpido como para
lanzarse a una muerte segura. Ni la policía entra a pesar de sus
chalecos antibalas.

Sigo oyendo voces clamando por un héroe, ya dije que eso no
existe, ¡Cierren la boca!

No hay nadie en mejor lugar para interceptarlo que yo. Esta tan
cansado que ahora él es un blanco perfecto.

La perspectiva me emociona, creo que es hora de jugar con mis
reglas.

Asomándome por una saliente de la ventana, preparo el machete
y me preparo para lanzarme contra el tipo. De aquí solo saldré
yo, como psicópata o como héroe y mientras caigo, los tambores
comenzaron a sonar.

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Antología Microrrelatos n°1 Un Mundo Bestial

Mi relato ha sido seleccionado para ser publicado en la «Antología Microrrelatos n°1 Un Mundo Bestial» según las reglas adjuntas.

Si, se que es del 2018, pero recién lo encuentro y además quiero tener un historial completo de las participaciones que he tenido en diferentes actividades de este estilo.

Concurso de Microrrelatos un Mundo Bestial
Concurso de Microrrelatos un Mundo Bestial

Adjunto mi participación y el enlace donde ha sido publicado:

https://zoboko.com/book/x5vx50qd/antologia-de-microrrelatos-no-1-un-mundo-bestial

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Antología de microrrelatos Nº2 “PARADOJAS

Mi relato ha sido seleccionado para participar en la «Antología de microrrelatos Nº2 “PARADOJAS» según las reglas adjuntas

segunda convocatoria microrrelatos paradójicos
segunda convocatoria microrrelatos paradójicos

El resto de reglamentos quedan citados en el siguiente link https://historiaspulp.com/nuevo-concurso-de-microrrelatos-historias-pulp-relatos-paradojicos/

Adjunto mi participación y el enlace donde ha sido publicado.

https://historiaspulp.com/antologia-de-microrrelatos-no-2-paradojas/#CAJA_PANOPTICA

CAJA PANÓPTICA

Después de una larga discusión con sus compañeros de trabajo, Luis decidió que era hora de luchar contra los robos que se estaban produciendo en la oficina, ante lo cual y alzando la voz dijo:

—Señores, ya he tenido suficientes robos, así que voy a poner una caja aquí, en medio de la oficina y en medio de todo. Aquí guardaré mis cosas y también las llaves del cuarto de servidores. Por favor, no toquen nada, porque ahora todos sabríamos quién lo hizo.

Sus compañeros, ya desconfiados unos de otros por la ardua inquisición de las víctimas que sufrían los saqueos en sus escritorios, callaron y ocultaron sus rostros frente a los monitores sin nada que decir. Mientras tanto Luis, mirando a su alrededor, dejó la caja en su lugar y se marchó con una sonrisa de satisfacción.

Durante los siguientes días, los robos no se detuvieron, pero la caja de Luis jamás fue tocada. Sus compañeros dejaron de llevar cosas de valor a la oficina, porque incluso fueron robadas las cajas de seguridad que portaron para guardar sus pertenencias.

Luis, por su parte, nunca se quejó. Aparentemente había solucionado su problema de una forma sencilla y eficaz.

La mañana de un lunes, sus compañeros recibieron la noticia de que había muerto en un accidente de tal magnitud, que su cuerpo tuvo que ser recolectado durante el sábado y domingo, por lo que se organizó una visita a la viuda y sus hijos como acto de compañerismo.

Uno a uno dieron el pésame a la viuda y contemplaron el féretro. En su interior solo había unas cajas, tantas como pedazos de Luis fueron encontrados. La viuda comentaba que él pidió en vida que sus restos se guardaran en una caja para evitar los saqueos. Aunque lo encontró irracional, el hombre lo había puesto por escrito, así que tuvo que cumplir.

A pesar de que en los días siguientes las posesiones de Luis fueron retiradas, su caja que permanecía la vista de todos no fue quitada.

Los saqueos furtivos continuaron pero ya nadie sospechaba de Luis, e incluso comenzaron a envidiar su sistema de seguridad que había resultado totalmente infalible. Tan infalible que, cuando el conserje, en un acto de torpeza la tiró al suelo, nadie se movió de su asiento, pese a que sus posesiones se hallaban desperdigadas por todo el suelo.

Día lluvioso

Un dia lluvioso

Ok, mi participación para el #tallerlluvia para el grupo Acordes Literarios que se me ocurrió curiosamente, pensando en la sequía de mi país. A veces temo que si llueve todo se vaya a disolver.
(365 palabras) #noobcomplex


Un Día Lluvioso

Día lluvioso
Día lluvioso

El día que el cielo se llenó de nubes, todos sabían que se acercaba una tormenta.

La temperatura descendía ante la ausencia del sol mientras que cada quien seguía en sus labores cotidianas. El golpeteo de algunas gotas sobre los techos de zinc anunciaba el inicio de la lluvia.

Probablemente no se le pueda llamar una lluvia como tal, más bien como un chubasco. Un continuo gotear del cielo que con persistencia mojaba las calles polvorientas.

Las personas agradecieron que el clima refrescara, pero pronto comenzaron a renegar. El suelo polvoriento se convirtió en un lodazal resbaloso que hacia las calles intransitables. Las personas resbalaban y en su desesperación buscaron refugio.

El ruido de la lluvia se tornaba soporífero mientras esperaban que pase. El lodo era arrastrado constantemente hacia las alcantarillas pero parecía no acabar nunca. Fue tan solo el grito de una mujer lo que llamo la atención hacia donde un niño que había escapado de su madre, se disolvía bajo las gotas que lo bañaban y arrastraban como al resto del barro del suelo.

Todos miraron las calles vacías y entendieron la razón, aunque no comprendían como habían dejado pasar por alto algo tan evidente.

El tiempo transcurría mientras la lluvia, constante empezó a sonar más suave, como si cayera sobre una superficie gelatinosa. Los carros, las luminarias, las mesas de los locales, todo se disolvía como agua barriendo el barro y las casas comenzaron a ceder.

Los techos se disolvían y deslizaban en sus propias rendijas de desagüe. Los muros salpicados también cedían ante la persistente lluvia que, sin cambiar su potencia, seguía causando destrozos. Las personas que no lograban huir a los pisos más bajos apenas alcanzaban a gritar antes de descomponerse y ser arrastradas por las alcantarillas, hasta que estas se anegaron al no poder llevar todo el lodo al mar.

Cuando terminó de llover, poco podría deducirse del paisaje. Los arqueólogos del futuro tendrán problemas para determinar que hubo aquí. Probablemente hubiera habido alguna civilización en el lugar. Lo deducirían por el anegado sistema de drenaje, tapado por una masa grisácea petrificada que lleva la historia de una población que se disolvió con la lluvia de un día nublado.

Danzando Alrededor del fuego

La Felicidad que se Negaron

Mi turno para el #tallerapocaliptico en el grupo “El Ojo Critico” según las especificaciones:

Una de las cosas que mas me impresiona es la habilidad de crear ambientes alegres, tranquilos o felices capaces de transmitir emociones tan contrarias como tristeza, desesperanza o angustia. he leído algunos ejemplos y el mas reciente es “La ultima noche del mundo” de Ray Bradbury que usare como ejemplo para explicar lo que digo.
http://ciudadseva.com/texto/la-ultima-noche-del-mundo/
el reto que propongo es tratar de describir una historia, sea contemporánea, apocalíptica o post-apocalíptica que transmita una primera impresión feliz, pero de fondo haga sentir desesperanza o tristeza. en menos de 500 palabras.
como curiosidad, si lo desean, pueden agregar cuanto tiempo les ha llevado y en que se han inspirado para escribirlo.

Yo

(556 palabras) #noobcomplex

Tiempo de escritura: 20 minutos

Realmente no se en que me inspiré, tal vez en una especie de purgatorio, pero buscando que sea feliz. digamos que no lo tengo claro


La Felicidad que se Negaron

Danzando Alrededor del fuego
Danzando Alrededor del fuego

En el amanecer del tercer día, el festival estaba en todo su apogeo. Los rostros felices de las familias mostraban la emoción de asistir al último evento del año. Una niña avanzaba zarandeando su osito mientras saltaba entre los transeúntes que iban desapareciendo según avanzaba. Había perdido a sus padres, pero no lo sabía. No los recordaba, no le importaba.

El centro estaba lleno de personas bailando al ritmo de una suave canción que sonaba a lo lejos sin poder determinarse su origen. Coreografías elegantes desplegaban un mar de movimiento que hacía que la multitud se mueva coordinada como un ejército de hormigas que siguen un rastro en círculo que se extiende y contrae según cambia el tono de la música.

Los danzantes toman una pareja, cualquier miembro de la multitud cada vez más pequeña y bailan según suena la siguiente canción. Un suave Valtz con el cual se pegan y alejan con una sonrisa sincera de felicidad hasta que cansados al final de la canción, hacían una reverencia y desaparecían sin que a nadie le importara.

Las calles están llenas de locales adornados con todas sus galas. Comidas sabrosas se ofrecen a mitad de precio mientras las personas se abomban a las puertas esperando ser atendidas y con la eficiencia de mil máquinas los recepcionistas despachan sus productos con rapidez.

La emoción de la gente al recibir lo que buscaban era sin duda algo digno de admirar. Las familias buscaban un lugar donde tranquilos, con el murmullo de la gente conversando a su alrededor, se sentaban a comer, disfrutar de sus alimentos los cuales frecuentemente eran compartidos para probar los sabores que no eligieron. Algunos conversaban sobre lo que les había ocurrido durante el día y otro sobre cosas del trabajo. Algunas lágrimas corrían por sus rostros tras disculparse por alguna cosa del pasado y otros tan solo se recostaron a ver las nubes pasar mientras con dulces palabras se despedían y ascendían como un vapor etéreo que se disipaba en el aire.

El día avanzaba, las multitudes se disolvían como polvo arrastrado por el agua de la lluvia y los locales fueron cerrando, satisfechos de unas buenas ventas y quedaron vacíos.

La ciudad quedó vacía. El campo quedó vacío. El día se iba degradando mientras la noche nacía al ritmo de una suave canción que aún se oía en los parques donde los restantes aun jugaban.

Niños sin padres caminaban entre los juegos buscando algo que jamás existió, algo que nunca tuvieron y olvidando sus preocupaciones, comenzaron a entretenerse en largas conversaciones cuando no, en divertidos juegos que ellos mismos inventaban.

Los locales de comida aún tenían dulces y frutas que tomaban libremente y compartían hasta quedar satisfechos, llenos, felices.

El agotamiento llegaba a todos por igual y mientras una niña caminaba entre todos, cada uno de ellos fue despidiéndose con una sonrisa alegre con la esperanza de jugar una vez más, algún día como lo hicieron esta vez. Tal vez desearon atesorar su felicidad en el fondo de sus corazones, mientras se convertían en un vapor intangible que se diluía en el aire.

La niña por su parte, llegando a lo alto de un juego con cuatro resbaladeras se sentó y frente a su osito comentó.

— No tuve de quien despedirme. ¿Te quedarías aquí como recuerdo de nuestra amistad?

El osito sin decir nada observo como aquella hermosa sonrisa desaparecía con un imponente manto negro sin estrellas de fondo.

caseta de vigilancia

Llamada de emergencia Taller Ojo Critico -Terror-

Esta es mi participación para el taller de “El Ojo Critico” en la categoría de terror, bajo los requerimientos de:

Intentar centrarnos en situaciones o momentos que causen pánico, no incluiremos fenómenos paranormales; a ser posible, tampoco horror.

Palabras: 1014

Tiempo de escritura: 43 minutos

#tallerojocriticoterror

Palabras del reto:

  • Tarde
  • Calma
  • Somnoliento
  • Espeluznante
  • Parchís
  • Lúgubre
  • Tiempo

Llamada de Emergencia

caseta de vigilancia
Imagen obtenida de: https://suarezepr68.wordpress.com/2019/01/21/camaras-en-la-caseta-parte-1-y-2/

En una noche tranquila de luna llena, el viento soplaba en calma a través de las ventanillas de la recepción. El aire acondicionado estaba roto pero no era necesario ya que el clima daba para trabajar sin él.

Somnoliento en la silla frente a tantas pantallas como cámaras formaran el sistema de circuito cerrado estaba el guardia de turno quien lamentaba no poder poner algo de música para entretener el ambiente, mientras movía al azar las piezas de un tablero de parchís que le habían regalado para entretenerse en el trabajo, pero que no sabía usar. Movía nerviosamente las piezas a pesar de casi no poderlas ver con la tenue luz grisácea de las pantallas a blanco y negro, inquieto al haberse roto luces y aparatos casi sin razón aparente lo que le dio al lugar un tono lúgubre que presagiaba una noche espeluznante y larga.

La tarde había transcurrido con normalidad según las palabras de su compañero del turno anterior. Las labores de mantenimiento estaban a punto de terminar y las instalaciones comenzaban a ser acogedoras después de años de abandono. Los turnos nocturnos nunca habían sido agradables pero desde que arreglaron la sección de vigilancia en la recepción, ya no le molestaba hacer su trabajo.

Las luces de los pasillos titilaban constantemente. Lo único que tenía que hacer era disuadir a los niños de incursiones aventureras y a los vándalos de sabotear la infraestructura. Los rumores de posesiones, espíritus y cosas sobrenaturales se disiparon al encontrar graves fallos en las instalaciones eléctricas que quemaban aparatos y desniveles que cerraban bruscamente las puertas. Con el mantenimiento cada cosa permanecía en su lugar, cada aparato funcionaba según estaba previsto, cada movimiento estaba controlado.

El silencio continuo reinando, las cámaras solo graban video así que dependía de sus oídos para saber cómo debía intervenir, pero el ambiente empezaba a hacer mella en su eficiencia y se notaba cuando saltó al oír un chillido que resultó ser una rata cayendo en una de las últimas trampas que se habían puesto para eliminar las plagas.

Eran las doce de la noche y quedaban menos horas para terminar su turno, el guardia empezaba a preguntarse si podía usar el teléfono para escuchar un sonido más alegre y al poner la bocina en su oído se dio cuenta de que la línea estaba muerta.

Las pantallas titilaron y el destello blanco rápidamente capto su atención. Algo se movió mientras estaba distraído pero logro darse cuenta mirando de reojo. El sonido de unos pasos y una respiración agitada lo turbaron y tomando la linterna de mano, se acercó al pasillo para comprobar una vez más que no había nada.

Regresando a su puesto pensó que ya había tenido suficiente de ese trabajo. Pero solo faltaba una noche para poder dejarlo. Esta noche y nada más.

Una vez más escucho el sonido de unos pasos, a más velocidad que los primeros y gimoteos desesperados ahogados en sollozos, esta vez en otra dirección.

Dejando de dudar quiso disipar sus pensamientos sobrenaturales que ya le oprimían el pecho para lo cual tomo su linterna y la porra eléctrica para confirmar si eran niños haciendo alguna prueba de valor o algo diferente.

Ya saliendo por la puerta, miró por última vez la pantalla esperando ver algo que le evite moverse en vano pero no hacinada, resignado se dispuso a salir cuando un destello le hizo volver a ver y en la pantalla cinco, vio que la puerta de la habitación veinticinco estaba abierta.

Ya harto de la opresión en el pecho que le estaba causando la tensión, volvió a disponerse a salir a investigar cuando el sonido del teléfono en recepción le hizo saltar el corazón.

Sabiendo que el teléfono estaba muerto, su valentía y confianza en que no habría nada sobrenatural se derrumbó al instante. Temblando se acercó despacio al teléfono, temiendo la ridícula idea de que algo fuera a saltar de ahí y ya teniéndolo en sus manos, lo levantó y escuchó casi rezando que no pudiera escuchar nada por la bocina.

Aparte del ruido normal de la interferencia, parecía poder escucharse débilmente el sonido de un corazón latiendo muy agitado y una pesada respiración. Aterrado ante esto pero aun con algo de cordura sobre sus hombros, preguntó

—Buenas noches, Hotel 171, ¿en qué puedo ayudarle?

Sin saber por qué, solo alcanzo a decir lo que le habían enseñado a responder cuando estaba en el turno matutino. Esperaba que los sonidos cesaran pero el palpitar parecía acelerarse mientras unos pasos se oían de fondo.

Una puerta se cerraba con cuidado al tiempo que otra se abría violentamente.

—¿Hola? Si esto es una broma, le pido que cuelgue. —Dijo con voz temblorosa mientras miraba la pantalla. Ahora hay dos puertas abiertas.

Por la bocina del teléfono se escuchaban sollozos cada vez más fuertes mientras que el sonido de palpitar se aceleraba y se hacía más audible

—A… Auxilio, por favor. ¡Que alguien me ayude! —Dijo una voz femenina al borde del llanto

—¿Quién es usted? ¿Dónde se encuentra?

—Auxilio, emergencias, ¡Van a matarme!

—Esto no es emergencias, es el hotel 171, llamare a emergencias, dígame donde se encuentra.

—No lo sé… escapé… Auxilio, vienen por mí.

El guardia estuvo a punto de colgar para llamar a emergencia cuando se dio cuenta de que eso sería abandonar a la chica y también que no hay línea de salida.

Armándose con la porra eléctrica se dispuso a salir cuando oyó por la bocina una puerta abriéndose bruscamente y a la chica comenzar a gritar.

Un escalofrío recorrió su espalda cuando se dio cuenta de que estos sonidos no solo provenían de la bocina y tomándola comenzó a gritar.

—¡Señorita! ¡Señorita! Respóndame, ¿dónde se encuentra? La ayuda va en camin…

Un disparo que retumbó en todo el hotel dejo todo en silencio. Soltando el teléfono cedió al temblor de sus piernas y miró por última vez la pantalla, viendo a un sujeto enmascarado mirándolo a través de las cámaras. La cámara número uno. La que apunta a la puerta de recepción. Entonces la puerta se abrió.

Al Borde del Precipicio

Bueno, este es un poema, tipo antipoesía para el taller de el ojo critico iniciado por el usuario Lectura de Retrete según las siguientes características:

Hola buenos días. Iniciamos este martes con un pequeño reto. Escribir antipoesía.
Escribiremos del amor y la amistad pero buscaremos ese amor y esa amistad de manera distinta,desde otro punto, ese punto real.
Buscaremos tocar las cosas que nos molestado y las endulzaremos con la alegría que nos dan las molestias.

Mi participación es la siguiente

Palabras: 85

Versos: 4


El error, mi error
El silencio del gran hablador
Aquellas palabras que desbordaban
hoy son carcomidas por un roedor.

El error, mi error.
El fuego del inútil oidor.
la cera en los oídos de quien una vez juró
y como siempre, no cumplió.

Desesperación, tu desesperación.
Mi silencio y falta de audición.
Tu silencio y nuestra decepción
Nuestra paz al sentarnos para ver morir al sol.

Hedor, putrefacción.
Algo se pudre en nuestro interior
Ninguno espera sacar la basura.
Nos conformamos con observar nuestro error.

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Concurso de Microrelatos “Un Mundo Bestial”

Concurso de Microrrelatos un Mundo Bestial
Concurso de Microrrelatos un Mundo Bestial

Participo en el siguiente concurso de la página “Historias Pulp” con un relato de alrededor de 400 palabras de corte apocalíptico/postapocalíptico que implique algún tipo de bestia, real o inventada, según la información provista a continuación.

Adjunto mi participación:


Anhedonia en la Cumbre

Con el tiempo los humanos llegaron a tal nivel de avance que no hallaron nada más que hacer.

Su desarrollo había llegado casi a niveles divinos, de tal manera que cada individuo podía hacer cuanto desease casi sin esfuerzo. Esto derivó en una intensa apatía que se trataba de resolver con un estilo de vida hedónico en un esfuerzo desesperado por volver a sentir el deseo de vivir.

De nada sirvió la experiencia acumulada, ni el conocimiento, ni la historia. Los humanos continuaron errando sin encontrar mayor propósito que satisfacer sus necesidades naturales.

Conforme la depravación fue desarrollándose, una enfermedad extraña se desarrolló en la población e infectaba ineludiblemente de una anhedonia crónica, conocida entre los investigadores como “La última depresión”

A pesar de que esta enfermedad no afectaba a toda la población, tuvo una variante que causó estragos entre los investigadores, quienes al verse superados a pesar de toda la tecnología disponible, entraban en un estado conocido como “desesperación final”

La epidemia parecía imparable y como solución parcial se desarrolló una criatura hibrida entre lo natural y lo digital, para solucionar los síntomas de la “depresión y la desesperación”

Como medida temporal, estas criaturas comenzaron a frenar el avance de la epidemia, llevándola casi hasta la desaparición y la sociedad comenzó a remontar. Sin embargo, como toda obra humana, esta criatura comenzó a fallar.

Con un aspecto indefinido, su cuerpo apenas material se conforme de acuerdo a las necesidades de su anfitrión. Las emociones de este les alimentaban y les permitía desarrollarse y solo ante la máquina que fue capaz de crearlos era posible ver su aspecto, como el de un animal negro con tentáculos que se aferraba a la nuca de su portador.

La depresión y la desesperación resultó imposible de erradicar y las criaturas de sombras no podían lidiar con tanto, cambiando su comportamiento para potenciar la enfermedad y consumir con voracidad los sentimientos negativos de su humano portador.

Bastaron pocos días para que el daño se extendiera. Los humanos en etapas terminales de la enfermedad simplemente caían al suelo y no se movían pues sus cuerpos seguían siendo perfectos por las modificaciones genéticas acumuladas.

Las criaturas de las sombras sobrealimentadas fueron capaces de despegarse de sus anfitriones y comenzaron a devorar los cadáveres ignorando a los apáticos humanos que agonizaban de hambre sin mostrar emoción alguna.

Cada humano devorado permitía a las criaturas de las sombras desarrollarse hasta la madurez. Los últimos investigadores llamaron a estos “Exequias” que, al comprender su misión fallida, devoraban a los humanos aún vivos en un acto de auto sacrificio, combinándose en una estructura negra y ramificada en forma de árbol que crecía sobre la ciudad, cubriéndola y llevándola hasta el olvido.

 

El gran filtro fue una gran fiesta

Relato para el reto blogger del grupo Deus Ex Machina, una historia que describa a la humanidad en algún lugar del gran filtro.


Cuando los enormes recursos del planeta no bastaron para alimentar las ambiciones de los humanos, pusieron todo su esfuerzo en acaparar los recursos de todo su sistema planetario, esto los convirtió en una civilización tipo II, pero a costa de su planeta de origen.

Si bien, aun podían conseguir recursos de allí, les resultaba especialmente imposible habitarlo por el daño que le hicieron, por lo que repartidos en colonias aisladas en cada planeta rocoso del sistema solar, se dedicaron a rehacer su vida tan cómoda como pudieron gracias a su posición como civilización tipo II.

La búsqueda de un nuevo planeta por habitar consumía recursos a niveles descabellados, obligando a la minería incluso en planetas gaseosos como Júpiter, llegando a extremos de extinguir por completo los anillos de Saturno, los cuales se estimaba en épocas anteriores, tardarían millones de años en desaparecer, sea convirtiéndose en pequeñas lunas o arrastrados por la gravedad de su planeta.
Las colonias a lo largo del sistema solar, sin embargo, se comportaban de una forma diferente de lo esperado.

Las noticias de que Fobos colisionaría contra marte no eran nuevas, se sabía de este evento desde hace mucho tiempo, casi desde su descubrimiento, pero la colonia no tomó ninguna medida preventiva.

Cuando las fuerzas de marea lograron quebrar a Fobos, todas las colonias advirtieron que debían buscar refugio hasta que la situación se estabilice, incluso les permitieron repartirse entre las demás colonias en otros planetas, pero no hubo respuesta.

Se escuchaban sus retransmisiones.

La gente bebía y comía alegre a pesar del riesgo.

Las fiestas y eventos sociales eran frecuentes y las emisiones de programación de entretenimiento nunca acabaron.

Incluso cuando la lluvia de fragmentos cayó en marte, alguna estación aun transmitía, hasta que acabo la energía almacenada y marte quedo totalmente en silencio.

La siguiente colonia en desaparecer fue la de Plutón.

Distantes y aislados vivieron en buen rendimiento gracias a la gran cantidad de recursos energéticos allí, pero no se volvieron a comunicar con las demás colonias.

Una sonda que pasaba por allí, reportaba congelamiento absoluto mientras recibía una última señal que se apagaba ante la falta de energía sobre un programa de chismes grabado hace quien sabe cuánto tiempo.

La colonia de Mercurio desapareció repentinamente también después de una llamarada solar, a pesar de tener escudos especialmente preparados para estos eventos. Su última transmisión sin embargo, fue la de un científico.

— Aquí la última transmisión de la colonia de Mercurio, civilización humana tipo II hacia el universo. Estamos solos. Estaremos solos. Hace frío, el Sol nos dará el calor que necesitamos.

La colonia de Venus volvió a la tierra.

Los habitantes no huyeron de allí, si no que viajaron a modo de turismo a aquel planeta gemelo que alguna vez fue azul.

Colonizaron la tierra una vez más.

La última colonia humana, civilización tipo II capaz de asimilar los recursos de todo su sistema planetario era un reducido grupo de personas, suficiente para repoblar el planeta entero pero entregado al hedonismo.

Los científicos, amargados, meditaban sobre el derecho de la humanidad de ser llamados tipo II viendo una alta tasa de analfabetismo en la población, que tan solo se dedicaba a los placeres de la vida y el entretenimiento trivial.
Los humanos se aburrieron.

La última colonia humana, habitante en la tierra, detuvo sus transmisiones sabiéndose sola en el universo y un científico dijo sus últimas palabras.

— Estamos solos, no representamos a los humanos pero la humanidad se ve representada por nuestros logros. Ya no existe el círculo de la vida, pero volvemos a él. Si hay alguien allí afuera y nos escucha de alguna forma, por favor, deje que el Sol acabe con nuestro recuerdo. Si no, el Sol acabara con nuestro recuerdo.

La última colonia humana se entregó al círculo roto de la vida durante una fiesta, los científicos se aburrieron, la gente no le interesaba sobrevivir. La tierra trató de asimilar a aquellos que le arrebataron todo pero ante su incapacidad, ahora yacen eternamente sobre el yermo desolado.

El Sol, ya sin combustible se expandió y elimino todo recuerdo y al universo no le importó.

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