Blog sobre literatura y creatividad.

Mes: marzo 2017

El Himno Nacional

El Himno Nacional

La producción del himno nacional fue realizada por decreto presidencial, buscaba realzar todo el patriotismo posible por lo cual se reunieron cada uno de los símbolos patrios, uno de los cuales era una imponente ave en peligro de extinción.

Luego de una exhaustiva búsqueda, tendieron una trampa en un nido, sabiendo que el ave llegaría tarde o temprano, capturándola exitosamente.

Después de varios intentos en cautiverio, lograron que el ave pronuncie los sonidos característicos de su especie y lo grabaron satisfechos, acto seguido, entregaron al ave a una reserva para animales en peligro de extinción y procedieron a la producción del himno.

El presidente se encontraba satisfecho, los ciudadanos sorprendidos de la solemnidad del himno derramaban algunas lágrimas al ver elevado su patriotismo y declaraban su fidelidad a la madre patria. Sin embargo, nadie nunca antes había oído a esa ave cantar. Era imposible que la mayoría de la población la haya oído pues, aparte de vérsela en el escudo del país,estaba en peligro de extinción.

Su canto resonó solemne por todo el país en cada evento cívico y, aun sin saber el significado de este, la gente termino asociándolo al himno, desconociendo lo que significaba.

Con el tiempo, el himno sonó por todo el país, llegando hasta donde habitaban las grandes aves que fungían como uno de los más importantes símbolos patrios.

Oían confundidas el canto de su congénere y, aterradas por el comportamiento humano, huyeron lejos a las montañas.

No hay nada más doloroso que oír continuamente a una madre gritando “¡Déjenme ir, mis hijos morirán de hambre!”

Un héroe en el Metro

Este es un relato para el grupo Deus Ex Machina(actualmente cerrado) para el  “Reto Blogger” basado en una imagen dada.

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Un Héroe en el Metro

Al ver su reloj, recuerda que va tarde al trabajo. No se siente bien gracias a una enfermedad oportunista que lo ha atacado por sus horas extra y exceso de estrés. Sus constantes y molestos estornudos le recuerdan que aun a pesar de estar al borde de la muerte, tiene que trabajar, eso a pesar de ser solo un resfriado.

El metro, congestionado como siempre, avanza a velocidad constante mientras arrulla a muchos de los pasajeros. Todos como el aguardan resignados el largo trayecto enlatado hasta su destino, deseando que termine pronto al mismo tiempo que desean no termine jamas.

No ha desayunado, apenas logro despertar para ir a trabajar, a pesar de las horas despierto, cinco minutos de sueño lo pueden condenar a un día sin sueldo, no tan grande descuento, pero un duro golpe para su miseria, el debe ir a trabajar.

Un hombre duerme en su asiento recostado sobre un barandal. los demás tratan de ignorarlo mientras luchan contra el sueño pero lo monótono del viaje les hace la lucha imposible.

Se pregunta si es que es lo único que puede hacer mientras revisa sus cosas, dándose cuenta de que le faltan unos documentos. Muy tarde para regresar.

Hiro. Nombre muy parecido a “Hero” en ingles, ha sido el nombre que lo ha anclado a su condena. Héroe definitivamente no es y su vida aburrida ni siquiera es útil para la sociedad.

Se imagina que podría volar. Llegar muy lejos con su poder y visitar muchos lugares bonitos cuando salga de vacaciones del trabajo. Tal vez ir a una zona tropical, lejos de las siempre azotadas por el clima, islas de Japón.

La nieve le estorba, mas bien, la hacinación que provoca esta en la gente.

Todos metidos en el mismo lugar, buscando refugio con tal indiferencia que la única razón por la que se han cambiado su rutina es por el riesgo de morir. El cuerpo sabe sus limites, los humanos no comprenden sus propias limitaciones.

Hiro. El héroe volador que se fue a una zona tropical. Suena bien, si no se va lejos, podría al menos evitar subir al metro, lo importante es estar lejos de la congestión.

No estaría mal tener súper velocidad si no puede volar.

Regresaría a casa por los papeles que dejó y así no recibiría el regaño de su jefe y la correspondiente multa. Sin multa, tendría suficiente dinero para ir de vacaciones, aunque sea a una isla cercana, la playa tal vez.

La gente sigue adormecida. Cuando no duermen, hablan por teléfono, lo leen, lo tocan con la vehemencia de un amante desesperado. Telepatía entonces seria un buen poder. Tal vez algo como algún sentido de tecnocepcion para tener Internet en la cabeza y chatear con sus amigos a cada rato. Pero distraerse en horarios de oficina le acarrearía una multa, no se puede permitir mas multas, tan solo la que va a recibir por dejar los papeles sera grave.

Igual, no tiene amigos, no seria una habilidad muy útil…

Los vagones del tren se sacuden a intervalos regulares. Hiro mira por la ventana el paisaje que va quedando detrás y se da cuenta de que el mundo no necesita héroes. Menos uno que quiere irse de vacaciones, chatear en el trabajo y correr a ultra velocidad.

Las personas del vagón no lo miran, el lo agradece a pesar de que la mascara no deja ver sus expresiones.

Se dio cuenta de que ni aun siendo héroe, ni aun en sus propias fantasías, puede dejar de ir trabajar.

 

Planeta tierra sin agua

En Busca de la Semilla de la Vida

La tierra no era más que montones de elementos químicos sólidos apiñados uno sobre otro, pero las leyendas decían que existían ciertas piezas, pequeñas como tornillos, las cuales al enterrarse y remojarse, podían crear estructuras fascinantes y variadas.

Conocía bien todos los procesos, había mucha información en la ya decadente base de datos global a la cual, quien quiera pudiera acceder desde cualquier parte del mundo, pero él era el único que quedaba para consultarla.

Probablemente deje de funcionar algún día, él no puede darle mayor mantenimiento ya que su estructura y programación no le permite hacer más, aun así, la consulta a diario mientras mira el rojo sol ocultarse en el horizonte.

Ya han pasado varios millones de años desde que fue abandonado a su suerte, sus creadores tienen paradero desconocido, pero los datos revelan que lo más seguro es que estén muertos, sus periodos de vida eran extremadamente cortos a diferencia del suyo que aparentemente resulto indefinido.

Su alta figura no se parece a nada de lo que hay a su alrededor. De cuerpo destartalado, el calor del sol ha destruido su recubrimiento que le hacía ver como sus creadores.

Sus piernas ya muestran rastros de corrosión. A veces le resulta difícil moverlas cuando ha pasado mucho tiempo quieto.

Su abdomen se ve hueco. Hay mucho espacio entre los componentes que quedan colgando de alambres del mismo material duradero del que está hecho el resto de su cuerpo, pero sabe que si se mueve muy bruscamente, estos se pueden arrancar.

Sus brazos, más desgastado que el resto de su cuerpo, tienen rastros de arañazos en su estructura básica de soporte debido a su constante exploración por zonas pedregosas por las que suele deambular.

Su cabeza, el simplemente no sabe cómo se ve pues, sus sensores ópticos están allí.

Su trabajo era simple.

Tenía que buscar exploradores perdidos por las áridas arenas del desierto y rescatarlos antes de que el abrazador sol los matara.

Gracias a él se salvaron muchas personas y se logró colonizar un gran área que ahora está llena de escombros de lo que fue una prospera civilización, similar a aquella vieja ciudad fundada en otro desierto y que también está en ruinas desde mucho antes.

En aquellos años según recuerda, existía un fluido extraño y peligroso, capaz de matar a quien cayera en él y a pesar de eso, ser muy utilizado por los humanos.

Siempre supo que debía cargar cierta cantidad en sus exploraciones y que este ayudaba a los exploradores extraviados a sobrevivir, pero le tenía miedo.

Un miedo extraño, anormal y fugaz que se perfilaba cada vez que se acercaba a cierta masa de agua cercana. Muy extraño pues él no estaba programado para tener miedo, pero ahora ya no hay nada que temer, desde hace miles de años que el agua desapareció.

La gran base de datos le ha alimentado todos estos años. Y él va a darle mantenimiento cada vez que puede.

Actualmente no queda ningún otro robot operativo y solo él es el último que deambula sobre la árida tierra, reseca gracias a la gigante roja que tiene por sol.

Su diseño es especial para soportar altísimas temperaturas e incluso se insinuó que resistiría caer a un volcán sin recibir daño alguno, pero su apariencia era similar a la de sus creadores para evitar causar terror entre los que iba a rescatar.

A menudo explora la tierra buscando esos extraños objetos que generaban vida.

Busco por todas partes y recolecto cualquier cosa que pareciera semillas o plantas, para cada vez que volviera a la gran base de datos a dar mantenimiento sembrarlos a su alrededor, con la esperanza de volver a ver las plantas que acompañaron e hicieron felices a sus creadores, y tal vez, volverlos a ver y a servirles como hace mucho no hacía.

El regresaba de su último viaje de exploración, con la energía de sus baterías al límite pero sin intenciones de darse mantenimiento.

Rodeando a la central había montones de cosas enterradas en patrones fractales.

En el flanco izquierdo se podían ver lapidas en forma de cruces y otras en formas de árboles.

Muchas formaciones rocosas retorcidas recordaban vagamente a árboles o personas y hasta había estatuas resquebrajadas sembradas por los alrededores.

Después de dar mantenimiento a la base de datos, salió con su última adquisición.

Una pequeña esfera que encontró entre recipientes de cerámica enterrados al fondo de unas catacumbas.

Tal y como era su rutina, cavo con sus manos hasta solo diez centímetros y deposito con cuidado la semilla.

La tierra reseca y arenosa ya no oponía tanta resistencia como al principio por lo que el número de arañazos en sus brazos eran pulidos por el desgaste de la fricción con la arena.

Y esperó. Tal y como había hecho desde hace millones de años, siguió esperando a que surgiera de la tierra y la cubriera con su sombra un imponente árbol, pero esto nunca pasaba.

Y desesperó.

En lugar de volver a salir de expedición, consulto una última vez la base de datos para saber en qué se equivocaba. Faltaba agua, pero esta dejo de existir desde que el calor de la gigante roja evaporo hasta los mares intercontinentales.

Cansado de esperar, recordó que el fluido que lo mantenía funcionando se veía como agua, así que desesperado arranco unos tubos de su pecho y regó la semilla, pero observo con desesperación como todo el líquido se evaporaba al tocar la tierra.

Ya incapaz de moverse, se quedó plantado junto a esa semilla, mientras esperaba que al menos ese vapor volviera en forma de lluvia y lo ayudara a levantarse, al igual como lo hacían los árboles en la antigüedad.


Nota del autor

Se supone que con el tiempo los procesos termodinámicos del sol llevaran a su crecimiento como gigante roja que crecerá hasta tragarse la tierra y otros planetas pero hay un intervalo de tiempo en el que la tierra sin atmósfera y sin agua será poco mas que un desierto ardiente similar a Mercurio.

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